¿PORQUÉ ENSEÑAMOS LA HISTORIA DEL HOLOCAUSTO?

Puesto que el objetivo de enseñar cualquier sujeto es activar la curiosidad intelectual del alumno para inspirar un pensamiento crítico y un crecimiento personal, es de aconsejar que se estructure el plan de clase considerando profundamente algunas cuestiones de propósito. Antes de decidir qué y cómo se enseña recomendamos que se considere lo siguiente:
Entre las diversas razones ofrecidas por los educadores que han incorporado un estudio del Holocausto en sus varios cursos y disciplinas están los siguientes:

- El Holocausto fue un punto decisivo, no sólo del siglo XX sino de la historia de la humanidad por entero. Fue un intento sin precedente de asesinar un pueblo entero y de extinguir su cultura.

- Un estudio del Holocausto ayuda a los alumnos a pensar sobre el uso y el abuso del poder y el papel y las responsabilidades que tienen los individuos, las organizaciones y las naciones al enfrentarse con violaciones de derechos civiles y/o políticas genocidas.

- Estudiar el Holocausto ayuda a los alumnos a desarrollar un entendimiento de las ramificaciones del prejuicio, el racismo y los estereotipos de una sociedad. Ayuda a los alumnos a desarrollar una conciencia del valor del pluralismo y les anima a la tolerancia en una sociedad diversificada y plural.

- La historia del Holocausto demuestra como una nación moderna puede utilizar su experiencia tecnológica y su infraestructura burocrática para ejecutar prácticas destructivas que abarcan desde la ingeniería social hasta el genocidio.

- El Holocausto provee un contexto para explorar los peligros del silencio, la apatía y la indiferencia frente a la opresión de otros.

- Al ganar conocimiento de los muchos factores históricos, sociales, religiosos, políticos y económicos que acumulativamente resultaron en el Holocausto, los alumnos ganan conciencia de la complejidad del tema y una perspectiva sobre cómo una convergencia de factores puede contribuir a la desintegración de los valores democráticos. Los alumnos llegan a entender que es la responsabilidad de los ciudadanos en una democracia aprender a identificar las señales de peligro y a saber cuándo reaccionar.

El Holocausto se ha hecho un tema central en la cultura de muchos países. Esto se refleja en como está representado en los medios de comunicación y en la cultura popular. La educación del Holocausto puede ofrecer a los alumnos un conocimiento histórico y aptitudes necesarias para comprender y evaluar estas manifestaciones culturales.

Fuente: Task Force for International Cooperation on Holocaust education remembrance and research

lunes 30 de enero de 2012

Nueva pagina web del FFDB!



A partir del 1ero. de febrero de 2012, el colegio pondrá a disposicion de la comunidad la página web del colegio con toda la informacion sobre las actividades y proyectos de todos los niveles.

Los invitamos a visitarla en http://www.faadibruno.edu.ar

miércoles 19 de octubre de 2011


Exhiben por primera vez la carta de Hitler que cambió la historia

El documento, de 1919, es la planificación del genocidio; el líder nazi describe allí el modo para aniquilar a los judíos; estuvo perdida 70 años



Diez meses después del final de la primera Guerra Mundial, un veterano alemán que había participado en la contienda escribió cuatro carillas en las que daba fundamentos para tratar "la cuestión judía" desde un punto de vista racional. Tenía 30 años y la firmó de puño y letra en tinta negra, con su letra redondeada: "Respetuosamente, Adolf Hitler".
La carta está fechada en 1919, décadas antes de la Shoá (el Holocausto). En ella, el entonces soldado alemán de 30 años nacido en Austria plasmó lo que parecen ser sus primeros comentarios sobre la aniquilación de los judíos.
"El peligro que representa el judaísmo para nuestro pueblo se expresa en la innegable aversión de grandes secciones de nuestro pueblo", escribió Hitler en alemán. "La causa de esta aversión surge principalmente del contacto personal y de la impresión personal que dejan los judíos como individuos, que casi siempre es desfavorable", asegura el genocida en el escrito.
En otro pasaje de la misiva, Hitler dice que un gobierno poderoso podría manejar la "amenaza judía" al negar sus derechos, pero que "su meta final debe ser la remoción inquebrantable de todos los judíos".
La carta la redactó en 1919, más de dos décadas antes de su apogeo en el poder. Foto: AP 
Aunque fue originalmente una respuesta a un colega en el comando militar, Adolf Geimlich, el documento es considerado relevante porque demuestra desde cuándo estaba creando sus ideas antisemitas.
Hallada casi 70 años después de haber sido escrita, ahora por primera vez se muestra al público en el Museo de la Tolerancia de la ciudad de Los Angeles, en Estados Unidos.
A fines de mayo de este año, el Centro Simon Wiesenthal, con sede en Los Angeles, compró el original por 150.000 dólares de un corredor de antigüedades en California. Antes, la carta había pertenecido a un corredor en Kansas que la adquirió del soldado estadounidense William F. Ziegler.



Fuente: Diario La Nación. 19/10/2011

viernes 27 de agosto de 2010

La ONU y el Vaticano reclaman a Francia que ponga fin a la expulsión de gitanos

Roma cuestionó que se castigue a "personas débiles y pobres" que ya fueron víctimas de un holocausto. Y un panel de la ONU puso en duda que Francia respete los derechos de los gitanos.

Después de que Francia deportara ayer a otro grupo de 300 gitanos a Rumania –ya lo había hecho con otros 700-, el Vaticano y la ONU redoblaron sus críticas a la política de expulsión masiva que está llevando adelante el gobierno de Nicolas Sarkozy.


El secretario del Consejo Pontificio para los Migrantes y los Itinerantes, arzobispo Agustino Marchetto, criticó el hecho de las deportaciones sean masivas porque, dijo, "no se puede culpabilizar a toda una población por las faltas de algunos". Además hizo especial hincapié en resaltar que la medida afecta a "personas débiles y pobres que fueron perseguidas, que fueron también víctimas de un holocausto y que viven siempre huyendo de quienes les dan la caza".


La postura de la Iglesia, aclaró Marchetto, "no es de derecha ni de izquierda" ni busca entrometerse en política. Pero, añadió el prelado, la Iglesia deplora la represión de los gitanos por el gobierno del presidente Sarkozy simplemente por preocupación pastoral por la gente.


Por su parte, el panel de la ONU contra el racismo exigió que Francia deje de detener a los gitanos para obligarlos a volver a Rumania porque, acusó, esa práctica viola los derechos humanos. El panel también expresó su preocupación por que los gitanos en Francia no están recibiendo pleno derecho de voto, educación y vivienda.


El gobierno del presidente Nicolás Sarkozy vincula a la población gitana con delitos como la prostitución y la explotación infantil. Los críticos dicen que las políticas contra los gitanos equivalen a racismo contra una de las minorías más pobres de la Unión Europea.

Fuente: Diario Clarín.

jueves 5 de agosto de 2010

IRAN LANZÓ UNA WEB HUMORÍSTICA QUE RIDICULIZA EL HOLOCAUSTO

BERLIN (DPA).- La conocida posición antisemita de Irán cruzó hoy todas las barreras, tras conocerse un sitio lanzado en el país islámico, el cual se encarga de ridiculizar el Holocausto con caricaturas y chistes, en la que no sólo se rie del genocidio nazi sino que también vuelve a cuestionar la dimensión histórica del hecho.

El sitio, que se difundió por medio de la agencia local FARS, está financiado por una fundación cultural no gubernamental y se puede acceder en el idioma persa, en árabe y en inglés.

Sus contenidos provienen sobre todo de un libro sobre el Holocausto publicado en 2008 con dibujos y textos satíricos sobre el tema y su supuesta utilización por parte de los israelíes.

"Esta web está dedicada a todos aquellos que fueron asesinados con el pretexto del Holocausto", es la frase que da la sorprendente bienvenida a los visitantes que ingresan a la página web, que se abre con la canción de la Pantera Rosa, de Henry Mancini.

1 de 13 - Irónicas e hirientes caricaturas ridiculizan el genocidio nazi - . Foto:www.holocartoons.com

Ya en la presentación del inicio, los dibujos antisemitas abundan, pero se incrementan a medida que uno recorre la web, a tal punto que los botones para pasar de imagen son una estrella de david con la cruz esvástica incrustada en su interior.

La intención es "denunciar la evidente mentira del asesinato programado de seis millones de judíos en la Segunda Guerra Mundial, una mentira tan obvia que no hacen falta más explicaciones", explica uno de los textos.

En uno de los dibujos puede verse a un judío escribiendo la "historia del Holocausto" con la punta afilada de su larga nariz. En otra viñeta se ve a otro judío enarbolando una bandera con la palabra "libertad", pero la bandera es una lengua cortada. También aparece un retrato de Adolf Hitler, que en lugar de su característico bigote tiene una estrella de David.

Desde la Revolución Islámica en 1979, Irán no reconoce a Israel como Estado soberano e incluso evita el uso del nombre del país, al que sólo se refiere como "régimen sionista". Las tensiones llegaron a su máximo punto en 2005, cuando el presidente Mahmoud Ahmadinejad lanzó diversos ataques verbales contra Israel y se refirió al Holocausto como "un cuento de hadas".

Fuente: Diario La Nación, 5/8/2010

lunes 21 de junio de 2010

Revelan que Franco dio a Hitler una lista con los nombres de 6 mil judíos


La nómina se hizo en 1941. Los nazis la usaron en sus planes para la “solución final”.

PorJUAN CARLOS ALGAÑARAZ
Madrid. Corresponsal

En 1941, el gobierno de Francisco Franco ordenó confeccionar una lista de los judíos que vivían en España . La siniestra nómina de 6.000 personas fue entregada a los nazis “que la manejaron en sus planes para la solución final”.
El diario El País de Madrid dedicó ayer la tapa y las principales páginas de su edición “Domingo” a un informe exclusivo del periodista e investigador Jorge M. Reverte titulado “La lista de Franco para el Holocausto”.
“El censo incluía los nombres, datos laborales, ideológicos y personales de 6.000 judíos . Cuando la caída de Hitler era ya un hecho, las autoridades franquistas intentaron borrar todos los indicios de su colaboración con el Holocausto”, informa el prestigioso periódico.
Las dos figuras centrales de esta operación fueron el cuñado de Franco, Ramón Serrano Suñer, y su gran amigo el conde de Mayalde, José Finat, quien se desempeñó como Director General de Seguridad en 1940 y embajador en Alemania.
Serrano Suñer, activo simpatizante del nazismo, era el hombre fuerte del franquismo en la post-guerra, Ministro del Interior y después de Asuntos Exteriores.
El conde de Mayalde recibió en 1940 a Heinrich Himmler, líder de las SS y el principal ejecutor de la “solución final” que exterminó en atroces campos de concentración a seis millones de judíos. Ambos inician una relación estrecha que se convierte en amistad personal cuando el conde actúa como representante diplomático de Franco.
Allí, en Berlín, “ Finat... podrá entregar en persona a Hitler sus listas de judíos ”, explica Reverte. “Si España entra en la guerra, serán un buen regalo para los nazis . Antes va a tener tiempo suficiente para dar una paliza y emplumar por maricón a un cantante, Miguel de Molina. Le ayudará el falangista Sancho Dávila, primo del fundador del partido fascista”, denuncia Reverte. El gran artista español, Miguel de Molina, sufrió graves heridas y se exilió en Argentina donde pudo desarrollar plenamente su talento.
El conde de Mayalde, Director de Seguridad, ordenó el 5 de mayo de 1941 a todos los gobernadores españoles mediante una circular que “envíen a la central informes individuales de los israelitas nacionales y extranjeros afincados en esa provincia indicando su filiación personal y político-social, medios de vida, actividades comerciales, situación actual, grado de peligrosidad, conceptuación policial”.
Aclara el informe que “la fecha en que se emite la circular tampoco es casual. En España, se debate desde hace meses la posibilidad de que el país entre en guerra al lado de Alemania. Y los más furibundos partidarios de esta opción son los falangistas revolucionarios, los nacional sindicalistas que admiran a Hitler y comprenden su política de liquidación del judaísmo”.
La dictadura franquista ordenó destruir todos los documentos que demostraran su antisemitismo y colaboración con el régimen genocida de Hitler . “Al final de la II Guerra Mundial, el régimen de Franco intentó con relativo éxito confundir a la opinión pública mundial con la fábula de que había contribuido a la salvación de miles de judíos”, arranca Reverte .
Y, aclara, que aquello “era falso (...) En la España del dictador hubo la tentación de contribuir a acabar con el ‘problema judío’ en Europa”.
Según El País , “la paciente labor de un periodista judío, Jacobo Israel Garzón, ha conseguido que aflorara el único documento conocido sobre el asunto , conservado por obra de la casualidad en el Archivo Histórico Nacional, y proveniente del Gobierno Civil de Zaragoza”.
El País publica un facsímil de la orden firmada por el conde de Mayalde. “Las personas objeto de la medida que le encomiendo han de ser principalmente aquellas de origen español designadas con el nombre de sefardíes, puesto que por su adaptación al ambiente y similitud con nuestro temperamento poseen mayores garantías de ocultar su origen y hasta pasar desapercibidas sin posibilidad alguna de coartar el alcance de fáciles manejos perturbadores”, se puede leer en el texto.
El trabajo –agrega– no va a ser fácil “por esa capacidad de adaptación que tienen los judíos. Sobre todo en lugares que no sean como Barcelona, Baleares y Marruecos, donde había antes de la guerra comunidades, sinagogas y colegios especiales”, y eso permite una mayor facilidad de localización, escribe El País . La circular de Mayalde no oculta la urgencia de la acción. Hay que proteger al Nuevo Estado de la posible actuación de estos individuos, que son “peligrosos”, sostiene.
Cuando el nazismo comenzó a perder la guerra, Franco hizo todo para alejarse de la inexorable destrucción de sus amigos y aliados, Adolf Hitler y Benito Mussolini.
“El Archivo Judaico habría sido un hermoso regalo para Hitler. Su conservación, una repugnante prueba de lo que los falangistas de Ramón Serrano Suñer pretendían hacer con los judíos españoles”, concluye la valiosa investigación de Jorge Reverte.

Fuente: DIARIO CLARÌN. 21/6/2010

sábado 12 de septiembre de 2009

Concurso para otorgar becas de estudio en Yad Vashem

El Museo del Holocausto de Buenos Aires llama a concurso para otorgar becas de estudio en Jerusalem.

Desde el 10 hasta el 20 de enero de 2010 o desde el 31 de enero al 10 de febrero de 2010 se realizarán, en el Museo del Holocausto de Jerusalem, los Seminarios y Workshops de Capacitación para Docentes en actividad: Memoria de la Shoá y los Dilemas de su Transmisión. Los mismos se dictarán en español en Yad Vashem, en la Universidad Hebrea - Campus Mount Scopus - y en otros sitios relacionados con la temática de la Shoá, en Israel.

Tanto la confección como el diseño académico del programa general, se realizan en forma mancomunada y coordinada entre la Escuela de Enseñanza de la Shoá (Yad Vashem) y el Centro Internacional para la Enseñanza Universitaria de la Cultura Judía (Universidad Hebrea de Jerusalem). El Museo del Holocausto de Buenos Aires, colabora con la tarea de difundir y convocar a participar del concurso.

Para más información, dirigirse a: direccionejecutiva@fmh.org.ar con copia a: secretaria@fmh.org.ar

Ultimo día de recepción de CV: lunes 21 de septiembre de 2009, 14 horas.

lunes 18 de mayo de 2009

"Occidente vivió bajo el signo del olvido; ahora hay una cultura de la memoria"

Entrevista al Filósofo español MANUEL REYES MATE.

Muchos países esconden su pasado recortando recuerdos, que son homenaje a las víctimas y revisión del vínculo entre política y violencia. España, a 70 años de la Guerra Civil, muestra que se deben aplicar justicia y reparación.

La duración del pasado se extiende al presente, penetra el futuro y se abre a nuevos sentidos. A siete décadas de finalizada la Guerra Civil española, persisten los ecos de ese enfrentamiento, la memoria de las víctimas y el anhelo de justicia. No le extraña esta vitalidad del pasado a Manuel Reyes Mate, filósofo español entregado a pensar Auschwitz y la violencia que se proyecta sobre la cultura. España tiene, como otros países, un pasado cargado de muertes.

¿Cómo lo viene procesando?

El 1° de abril se cumplió el 70° aniversario del final de la Guerra Civil, de la que se habla ahora más que nunca. La razón es porque ha habido mucho silencio sobre ella. Un silencio obligado durante la dictadura y uno acordado en la transición política. La transición española se hizo bajo el signo del olvido. Hasta se presentó esa fórmula como un modelo a seguir. El silencio era obligado por la relación de fuerzas de entonces; era una democracia militarmente vigilada. Entonces seguramente se hizo lo que se pudo, pero no lo que se debió.

¿Por qué es tan asertivo?

Es que no había ninguna razón para pensar que el olvido era la fórmula correcta para superar una etapa de dictadura y acelerar la democracia. Hay una memoria histórica pendiente que se ha empezado a manifestar hace una década, coincidiendo con varios factores, uno es la aparición de los nietos. La figura de los nietos es muy importante; el nieto tiene una distancia respecto a los acontecimientos que no tienen los hijos ni los padres, y también el nieto quiere saber. Ellos integran asociaciones para la recuperación de la memoria histórica. En todo el mundo hay una conciencia, una cultura de la memoria que no había antes.También ha habido un silencio sobre Auschwitz hasta finales de los años 70 en Alemania.

Se entendía que se debía mirar hacia adelante... Occidente vivió bajo el signo del olvido. Ahora hay una cultura de la memoria. El juicio de Eichmann supuso un cambio que más tarde se consumó. Esta cultura de la memoria explica la situación española actual, la conciencia viva de que hay un pedestal pasado por pensar.


¿Cómo juzga las intervenciones judiciales sobre el pasado violento? ¿La Justicia da la palabra final?

Esta idea de que la juricatura o un parlamento van a imponer una lectura final del pasado no es lo que está en juego en España. De lo que se trata es de interpretar, darles una significación política o moral a hechos que conocemos todos. Eso es lo que estaba en juego en las intervenciones del juez Garzón. En España los poderes políticos no son muy favorables a la memoria. Y entonces el gobierno de Zapatero intentó una ley que se ha dado en llamar de "Memoria histórica", pero que no es una ley de la memoria histórica; es una ley pensada para ampliar los colectivos damnificados por la guerra y repararlos materialmente. Lo que pasa es que la opinión pública entendió que estaba sobre la mesa algo más que la reparación: el problema de la memoria histórica. Entonces, la ley iba por un sitio y el debate público iba por otro. La opinión pública quería que se valorara lo que significaban todos esos desastres.

Lo que hizo Baltasar Garzón fue reavivar el debate a través de medidas jurídicas poco ortodoxas. Y ha conseguido poner sobre la mesa aspectos que la Ley de Memoria Histórica no contemplaba, como qué pasa con esos juicios sumarísimos a tantos republicanos por ser republicanos y que siguen sin revisarse. Y lo otro que consiguió fue un listado de desaparecidos y represaliados después de la Guerra Civil. Se pensaba que la cosa podía estar en torno a los 20 o 30 mil y han resultado ser más de 150 mil. Y eso lo único que demuestra es la deuda pendiente con el pasado, que el derecho no se atreve a afrontar y que los políticos tratan de torearlo, pero que la opinión pública se resiste a olvidar.

¿Sigue, entonces, estando en juego el destino de los muertos?

Estamos asistiendo a un cambio en el derecho del concepto de justicia. En castellano, la palabra justicia es muy ambigua, porque justicia era el verdugo, el que ajusticiaba. Hay una idea de la justicia como castigo al culpable. Pero crece la idea de que justicia es reparar el daño a la víctima. Son dos enfoques muy diferentes. Para Walter Benjamin la justicia tiene que ver con el sufrimiento inferido al inocente, y eso implica recurrir al concepto de memoria. El dice que la memoria es lo que hace que la injusticia pasada exista. Sin memoria, la injusticia deja de existir. Entonces, para que haya justicia tiene que haber presencia de las injusticias. Y eso sólo es posible a través de la memoria. La memoria de la injusticia es lo que nos permite hablar con rigor de justicia.

Occidente, mientras ha entendido la justicia como castigo al culpable, mientras se ha desentendido de la justicia a los muertos y de reparar aquello que parecía irreparable, ha construido un concepto de justicia muy pobre, porque esa justicia se declaraba incompetente en aspectos fundamentales de la injusticia, como es fundamentalmente la injusticia a las víctimas de la historia, a los muertos. La genialidad de Benjamin es hacernos ver que si no colocamos a los muertos como presente de los vivos, es decir, si no atendemos a la injusticia que se ha hecho a los muertos, tenemos garantizada la injusticia a los vivos. Si la historia se ha construido sobre víctimas, la única manera de romper esa lógica es manteniendo en la memoria las víctimas del pasado, no dando vuelta las páginas.

¿Qué riesgos trae la pasividad del espectador, la indiferencia ?

Marek Edelman, uno de los sobrevivientes del Gueto de Varsovia, acabó sus memorias diciendo que indiferencia y crimen es lo mismo. Yo he pensado mucho en esta frase a propósito del problema de violencia política que más directamente tenemos los españoles, el terrorismo etarra, el cual se explica por la indiferencia de la opinión pública, por el apoyo de una pequeña parte de ella y por el desinterés de su mayor parte. Venimos de una tradición muy peligrosa, que ha cultivado la indiferencia. Los espectadores tendemos a ser cobardes; hace falta una cultura de la responsabilidad. Nueve de cada diez europeos miraron hacia otra parte mientras el hitlerismo exterminaba a los judíos. No se explica la shoáh sin la indiferencia de las iglesias, los intelectuales y la opinión pública.

Hay filósofos que usan hoy la expresión "abuso de memoria". ¿Cuándo se da ese abuso?

Es evidente que hay abusos de la memoria. Pero hay críticos de la memoria sin haber llegado a ella, antes de que se empiece a recordar, como hay críticos de la Ilustración sin haber pasado por ella. Cuando al fin empezaba a hablarse de la memoria, ya algunos decían que era un abuso de ella. La memoria es un material peligroso, altamente inflamable. Y no me refiero a la ideología de las víctimas ni a la de los sobrevivientes, eso es secundario.

¿Por qué?

Porque lo importante es la significación objetiva de las víctimas. Las víctimas tienen un significado en sí mismo, en el hecho de serlo, más allá de lo que pensaran. Más importante que la ideología republicana de la víctima republicana es el hecho de ser víctima. La significación de las víctimas lleva directamente a repensar el tema de política y violencia. No puede haber ningún homenaje a las víctimas que de alguna manera signifique justificar un nuevo tipo de violencia o crear condiciones para su reproducción. El último significado de la memoria de las víctimas es repensar la relación entre violencia y política. Y en ese campo es donde se decide un uso o un abuso de la memoria.

Un uso de la memoria que llega a la reproducción de la violencia bajo el signo del odio o la revancha es un abuso de la memoria. Una memoria bien entendida lleva a repensar la relación entre violencia y política: la mayoría de los testimonios de las víctimas llama la atención por la serenidad con la que juzgan su experiencia. Un sobreviviente de un atentado de ETA, actual diputado del Partido Socialista, a quien la bomba le llevó por delante la pierna -era un jugador de voleyball de 21 años- dijo: "Esa experiencia me ha curado del odio; me ha hecho muy sensible a lo que significa la violencia en la política". Este es el tono general de los sobrevivientes; somos los intérpretes los que cargamos las escopetas.

¿No necesitamos también olvidar, acaso no lo necesitan las víctimas?

Hay un olvido terapéutico que es indiscutible. Las víctimas individualmente necesitan olvidar para sobrevivir, y eso es muy respetable. Conocemos tantos testimonios de gente que reconoce que han tenido que pasar veinte años olvidando para poder sobrevivir, recuperar su personalidad. Sin embargo, no nos podemos permitir olvidar la Guerra Civil española ni política ni humanamente. Felipe González decía que había propiciado la transición bajo el signo del olvido porque era la forma del perdón. Fue un gran error. El perdón no se construye sobre el olvido, se construye desde la memoria. Pero los defensores de la memoria a veces olvidan que la memoria no es más que el inicio de un proceso.

La memoria no resuelve nada, complica los problemas, abre las heridas. Ese proceso debe ser pensado hasta el final, que es la reconciliación. Se llegue o no se llegue a ella, tiene que colocarse la reconciliación como el objetivo de la memoria. Y eso pasa por fases intermedias como repensar la figura política del perdón. El perdón no es sólo una actividad privada, es una virtud política. Tenemos que incorporar al discurso de la memoria la preocupación por la reconciliación.

Copyright Clarín, 2009.

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